
Tras el resultado de las elecciones andaluzas del pasado 25 de marzo, a la formación política en la que milito, se nos ha otorgado por parte del votante la posibilidad de portar la llave que abre, que decide, quien formará el próximo gobierno que dirija los destinos en estos tiempos tan difíciles a los que nos enfrentamos todos y todas los Andaluces.
Ante esta tesitura entre por acción dar el gobierno al PSOE-A o por omisión –posibilidad no contemplada por la dirección de la coalición y gran parte de la militancia andaluza- dar el gobierno al PP, es decir, elegir entre la izquierda sedicente, la que se ha convertido en una corporación, en una maquinaria electoral, con actitud caciquil, que lleva 30 años gobernando nuestra región en la que ha instaurado lo que en la práctica es un régimen sustentado sobre una red clientelar, o la derecha que representa el PP-A, una derecha a la que el traje de la democracia le queda estrecho, una derecha de las más rancias y ultramontanas de toda la unión europea, que abarca el amplio espectro que va desde la ultra, al centro derecha, ya que no olvidemos este partido es filiofasciasta, por su nacimiento es heredero ideológico del régimen franquista, depositario de parte de su legado político. Por lo tanto y ante esta coyuntura, quisiera aportar unas humildes reflexiones.
El partido socialista que nos gobierna en muchos pueblos de Andalucía, es como el señorito del cortijo, y como tal se comporta tras muchos años de gobierno, como dije anteriormente sustentado en una red clientelar y de corrupción, de prebendas económicas para sus afines, han convertido las instituciones donde gobiernan en ese cortijo donde solo pueden cazar los que portan el carné o simpatizan con este partido, a los demás se nos está vetado. En Adamuz le pese a quién le pese, es un ejemplo claro de esto que expongo, los puestos de trabajo se reparten según grado de afinidad política o familiar, al igual que las prebendas en forma de subvenciones, riegan mejor y en mayor proporción a los que pertenecen al clan, a la familia socialista. No me vale como excusa, no la compro eso de que otros lo hicieron antes, eso no es democrático, no es justo ya que con dinero público, que sale de los bolsillos de todos, están comprando la voluntad de los votantes o agradeciendo el voto a los fieles, venga de donde venga.
Familia socialista es un término que usó alguien que entrando bajo en anonimato a dejar un comentario en el blog de IU de Adamuz, aparte de insultarnos, dejó esta comparación, y es verdad que lo son con tintes aquí y en toda Andalucía, cuasi mafiosos. O eres –ERES- de su familia o estás contra ella, con lo que se recibe toda la descarga de insultos, vejación, y desprecio. Compañeros de IU de Adamuz y Algallarín que incluso han tenido por suerte recibir del votante la confianza para gobernar durante años, han recibido un trato no merecido por parte de la “maquinaria” del PSOE, que llega a extremos tales de perseguir su muerte social, y esto es muy grave, de lo que hablamos es de política, una parte importante de cómo nos organizamos como sociedad, pero solo eso.
Es por esto, por ejemplos como los anteriores que pido a los negociadores con el PSOE-A de mi formación política que no olviden con quienes se están sentando, que no nos vendan por ocupar cuatro consejerías, que la dignidad de la gente de IU no tiene precio, que no nos vendan por un plato de lentejas, que en mi hambre mando yo. Que es el tiempo de políticas y no de sillones, que tenemos la posibilidad de que desde el parlamento andaluz broten políticas de izquierda, en beneficio de toda la población, que tenemos la posibilidad de cortar, de erradicar de una vez por todas la red clientelar que sustenta el régimen, de limpiar de corrupción las instituciones, de bajar de los caballos a tantos señoritos caciques que montados en este caballo del poder han paseado por las instituciones andaluzas como por su cortijo, por que los votantes de izquierda de Andalucía nos han otorgado un mandato, para que no olvidemos.
Ante esta tesitura entre por acción dar el gobierno al PSOE-A o por omisión –posibilidad no contemplada por la dirección de la coalición y gran parte de la militancia andaluza- dar el gobierno al PP, es decir, elegir entre la izquierda sedicente, la que se ha convertido en una corporación, en una maquinaria electoral, con actitud caciquil, que lleva 30 años gobernando nuestra región en la que ha instaurado lo que en la práctica es un régimen sustentado sobre una red clientelar, o la derecha que representa el PP-A, una derecha a la que el traje de la democracia le queda estrecho, una derecha de las más rancias y ultramontanas de toda la unión europea, que abarca el amplio espectro que va desde la ultra, al centro derecha, ya que no olvidemos este partido es filiofasciasta, por su nacimiento es heredero ideológico del régimen franquista, depositario de parte de su legado político. Por lo tanto y ante esta coyuntura, quisiera aportar unas humildes reflexiones.
El partido socialista que nos gobierna en muchos pueblos de Andalucía, es como el señorito del cortijo, y como tal se comporta tras muchos años de gobierno, como dije anteriormente sustentado en una red clientelar y de corrupción, de prebendas económicas para sus afines, han convertido las instituciones donde gobiernan en ese cortijo donde solo pueden cazar los que portan el carné o simpatizan con este partido, a los demás se nos está vetado. En Adamuz le pese a quién le pese, es un ejemplo claro de esto que expongo, los puestos de trabajo se reparten según grado de afinidad política o familiar, al igual que las prebendas en forma de subvenciones, riegan mejor y en mayor proporción a los que pertenecen al clan, a la familia socialista. No me vale como excusa, no la compro eso de que otros lo hicieron antes, eso no es democrático, no es justo ya que con dinero público, que sale de los bolsillos de todos, están comprando la voluntad de los votantes o agradeciendo el voto a los fieles, venga de donde venga.
Familia socialista es un término que usó alguien que entrando bajo en anonimato a dejar un comentario en el blog de IU de Adamuz, aparte de insultarnos, dejó esta comparación, y es verdad que lo son con tintes aquí y en toda Andalucía, cuasi mafiosos. O eres –ERES- de su familia o estás contra ella, con lo que se recibe toda la descarga de insultos, vejación, y desprecio. Compañeros de IU de Adamuz y Algallarín que incluso han tenido por suerte recibir del votante la confianza para gobernar durante años, han recibido un trato no merecido por parte de la “maquinaria” del PSOE, que llega a extremos tales de perseguir su muerte social, y esto es muy grave, de lo que hablamos es de política, una parte importante de cómo nos organizamos como sociedad, pero solo eso.
Es por esto, por ejemplos como los anteriores que pido a los negociadores con el PSOE-A de mi formación política que no olviden con quienes se están sentando, que no nos vendan por ocupar cuatro consejerías, que la dignidad de la gente de IU no tiene precio, que no nos vendan por un plato de lentejas, que en mi hambre mando yo. Que es el tiempo de políticas y no de sillones, que tenemos la posibilidad de que desde el parlamento andaluz broten políticas de izquierda, en beneficio de toda la población, que tenemos la posibilidad de cortar, de erradicar de una vez por todas la red clientelar que sustenta el régimen, de limpiar de corrupción las instituciones, de bajar de los caballos a tantos señoritos caciques que montados en este caballo del poder han paseado por las instituciones andaluzas como por su cortijo, por que los votantes de izquierda de Andalucía nos han otorgado un mandato, para que no olvidemos.
Miguel A. Jordán (Coordinador local IULV-CA de Adamuz)