martes, 29 de noviembre de 2011

Cayo Lara renuncia al plan de pensiones que el Congreso concede a los diputados

Noticia extraída del diario El Mundo, también se puede leer en El País, en rtve.es, si comparamos la noticia en los diferentes medios de comunicación, vemos como en El País solo hablan de la renuncia por parte de los diputados Cayo Lara y Alberto Garzón, cuando en realidad el resto de diputados adscritos a IU también han renunciado a dicho plan de pensiones privado.
Esta noticia está en coherencia con lo que ya en su día hicieron Julio Anguita y Labordeta, ambos diputados renunciaron a su pensión de jubilación por congresistas.





(parodia sobre la coherencia, pincha sobre la imagen para ampliar)

La acreditación de los nuevos parlamentarios

El coordinador federal de Izquierda Unida y diputado electo, Cayo Lara, ha renunciado este martes al plan de pensiones colectivo que concede el Parlamento a todos los diputados y senadores. Así, el Congreso aporta cada mes el equivalente a un 10% del salario de cada diputado para complementar su pensión de jubilación.

Cayo Lara y otros diputados electos de IU (José Luis Centella, Alberto Garzón, Ascensión de las Heras y Caridad García Álvarez) han acudido esta mañana al Congreso, para presentar las actas que acreditan que han sido elegidos diputados y realizar los trámites reglamentarios antes de tomar posesión de sus escaños: declarar sus bienes y patrimonio, fotografiarse y recoger su teléfono, una tableta y otros instrumentos para su trabajo, entre otras cosas.

Cuando le han presentado un impreso para que firmara su 'Plan de Previsión Social Empresarial para Diputados y Senadores', y le han explicado en que consiste, Cayo Lara ha comunicado a los funcionarios que renuncia a este plan porque considera que los parlamentarios deben tener el mismo régimen que cualquier ciudadano. Al menos Alberto Garzón, José Luis Centella y Asunción de las Heras también han renunciado a ese plan.

Los funcionarios les dijeron que no hay precedentes y que ellos no pueden aceptar la renuncia, por lo que cada diputado tendrá que comunicarlo a la Mesa del Congreso de los Diputados cuando se constituya.

Durante toda la campaña electoral el líder de IU ha hecho una encendida defensa de los servicios públicos, entre ellos las pensiones, por lo que considera que sería "una incoherencia" aceptar ahora ese plan para los parlamentarios.

Fuentes de IU han explicado a ELMUNDO.es que, aunque se trata de una decisión personal de cada diputado electo y no un acuerdo de la dirección de esta formación política, es previsible que los diputados electos de IU también renuncien a este plan de pensiones.

sábado, 26 de noviembre de 2011

¿Dónde está el "tsunami"?


Vicenç Navarro
Público


No hay plena conciencia en los mayores centros de los establishments políticos y mediáticos españoles del grado de descontento de la mayoría de la población hacia la clase política. Una de las expresiones utilizadas por el Movimiento 15-M para manifestar su desacuerdo con las políticas públicas altamente impopulares aprobadas durante los años de crisis por mayorías en las Cortes españolas (y en varios parlamentos autonómicos), es que tales políticos “no nos representan”, dicho que goza de una simpatía generalizada entre la población. Las encuestas de opinión popular expresan que la clase política se ha convertido en uno de los mayores problemas que existe en España.

Este desapego con las instituciones políticas está basado, en parte, en la naturaleza poco representativa del Parlamento, resultado de un sistema electoral poco representativo, hecho que se ha mostrado con toda claridad en las elecciones del 20-N.

La interpretación más común en los medios de mayor difusión españoles es que la población se ha movido hacia la derecha, eligiendo masivamente al partido conservador. Con ello se señala por parte de tales medios que existe un amplio apoyo a las propuestas electorales de tal partido, que se centran en la necesidad de hacer recortes masivos de gasto público. Rajoy señaló en campaña que, excepto las pensiones, ningún otro capítulo del presupuesto se salvaría de las reducciones de gasto público.

La victoria del PP se está presentando, pues, como una victoria abrumadora, utilizándose el término tsunami con gran frecuencia. Y como muestra de este tsunami se presenta el mapa electoral de España cubierto de azul, el color del PP, excepto en Catalunya y en el País Vasco. Tal tsunami se presenta también como un mandato para hacer políticas de austeridad. Por cierto, en Catalunya, la victoria de CiU también se ha presentado como una aprobación masiva por parte del pueblo catalán de las políticas de recortes que ha realizado tal partido en el Gobierno.

En todas estas interpretaciones se ignora la escasa calidad democrática del sistema electoral español. Veamos los datos. El PP consiguió sólo el 30% del voto del censo electoral, es decir, de todos los españoles adultos que podían votar. Ello quiere decir que el 70% no le votó. No es cierto, por lo tanto, que el pueblo español que incluye, además de los votantes del PP, a los abstencionistas y a los votantes de otras opciones políticas, haya dado su apoyo al PP y a sus políticas de austeridad. La gran mayoría del pueblo español no votó al PP, ni apoya sus políticas.

Es más, los datos tampoco confirman que haya habido un movimiento del pueblo español hacia la derecha. El voto del PP fue del 30,27% de todas las personas que podían votar, que fue sólo un 0,96% (repito, sólo un 0,96%) más del que consiguió en 2008 en las anteriores elecciones legislativas (un 29,31%). Es difícil sostener que ha habido un tsunami a favor del PP, la expresión utilizada en la mayoría de los medios. Continúa siendo un partido que, bajo un sistema proporcional que diera el mismo peso a todos los votos, sería minoritario. Su aumento acentuado de número de parlamentarios se debe primordialmente al colapso del PSOE, que pasó de representar el 32,19% del censo electoral al 19,49%, precisamente por haber hecho los recortes que ahora el PP quiere expandir. No es coherente argumentar que hay un mandato popular para realizar las políticas de austeridad del PP cuando el PSOE fue expulsado del Gobierno precisamente por llevar a cabo tales políticas.

Una situación incluso más acentuada ocurre en Catalunya con CiU. Este partido consiguió sólo el voto del 18,8% de todos los catalanes que podían votar, lo cual quiere decir que el 81,2% no le votó. Deducir de ello –como ha concluido el presidente de tal partido y de la Generalitat– que el resultado de las elecciones es una muestra de apoyo del pueblo catalán a sus recortes es una lectura excesivamente sesgada que carece de credibilidad. Aquí, de nuevo, el hecho de que se presentara a toda Catalunya bajo los colores de CiU se debe predominantemente al descenso tan notable del PSC, que pasó de cosechar el apoyo de un 31,74% del censo electoral (de todos los catalanes que podían votar) a un 17,1%, resultado en gran parte de la identificación del PSC con los recortes del Gobierno Zapatero.

No hay, pues, un mandato popular para que el PP o CiU realicen las políticas de recortes, si por mandato se entiende el deseo de la mayoría de la ciudadanía. En realidad, las encuestas que tenemos disponibles muestran que la mayoría de la población no está de acuerdo con tales políticas, favoreciendo otras alternativas, muchas de las cuales ni siquiera están siendo consideradas (encuesta del CIS de 2010 y 2011).

Vemos, pues, que el partido que gobernará es un partido minoritario entre la población española, aunque tenga gran mayoría en escaños. De ahí que cuando el Movimiento 15-M denuncie a las Cortes españolas por realizar las políticas impopulares de recortes, por no representar a la mayoría de la población, llevará toda la razón, pues representarán sólo a una minoría. El PP tendrá un control casi absoluto sobre los aparatos del Estado sin que le haya votado la mayoría de los españoles, por mucho que los medios pinten en azul el mapa de España. No hay duda de que, de llevarse a cabo tales políticas de recortes, además de generar gran conflicto social, desacreditarán todavía más a la clase política y a la democracia española. Las nuevas generaciones, educadas ya en valores democráticos, son más exigentes que las que les precedieron y no aceptarán la democracia limitada que tenemos, resultado de una Transición inmodélica que determinó una democracia incompleta, responsable de un bienestar insuficiente.

viernes, 25 de noviembre de 2011

IU contra la violencia de genero

En plena vorágine capitalista, en plena expansión del poder de los mercados, la economía está ocupando la mayor preocupación de la ciudadanía y su consecuencia más inmediata, el desempleo, su mayor temor. Para los gobiernos amigos y, por lo tanto, cómplices de este sistema económico especulador y mercader, la creciente desigualdad y el aumento consecuente de la violencia de género ha pasado a un segundo plano, si es que alguna vez ha ocupado otro.

El patriarcado y el capital, en armonía permanente, han encontrado de nuevo un momento propicio para nuevas alianzas a la hora de despojar a las mujeres de los derechos conseguidos con tanto esfuerzo.

A nivel internacional nos hemos llevado la gran decepción con la llamada primavera árabe, al comprobar que las revoluciones han sido absolutamente manipuladas para conseguir unos fines aparentemente democráticos, que en nada pretendían cambiar las condiciones sociales de las mujeres de estos países. Muy al contrario, algunos de estos países anteriormente laicos ahora han sido tomados por la fuerza de los integrismos religiosos y a las mujeres les espera un futuro mucho peor.

Es alarmante el olvido de las mujeres afganas, el aumento de las ablaciones hasta en entornos occidentales, el afianzamiento de las redes de tráfico y la trata de mujeres y niñas para su explotación sexual mediante la prostitución.

En nuestro Estado, el Gobierno del PSOE no ha querido modificar la Ley Integral contra la Violencia, empecinado en su modelo de violencia encorsetado en una sola causa, obstinado en no reconocer que la violencia de género es una cuestión estructural que hay que erradicar desde todos los ámbitos. Desgraciadamente y, a pesar de ello, en lo que va de año han sido asesinadas 55 mujeres, pero el presupuesto destinado a combatir la violencia de género no sólo no aumenta sino que va disminuyendo paulatinamente.

Los contratos a tiempo parcial y precarios son la oferta laboral para las mujeres. El tercer trimestre de este año refleja cómo del casi medio millón de las personas que trabajan a jornada parcial, nada menos que el 96% son mujeres, es decir, 9 de cada 10 jornadas parciales, fundamentalmente dedicadas al cuidado, las hacen mujeres.

Aumentan las emisiones televisivas donde se denigra la imagen de las mujeres y se las convierte en meros objetos, además de que cada vez hay más anuncios comerciales donde las mujeres somos la ‘recompensa’ al comprar la mercancía. Todavía seguimos reivindicando que el lenguaje nos incluya para ser nombradas y designadas en femenino singular y plural.

Este 25 de noviembre nos vemos obligadas nuevamente a reivindicar una verdadera coordinación política y administrativa para atajar esta lacra social. Para las mujeres tampoco es nuevo que exijamos la implicación de todos los poderes públicos en dar las respuestas que la sociedad está reclamando y conseguir un mundo sin Violencia de Género, pero a estas alturas no queremos quimeras ni promesas, queremos realidades tajantes con resultados inmediatos.

¡Un mundo en IGUALDAD, un mundo SIN VIOLENCIA!

lunes, 21 de noviembre de 2011

Resultados 20N en Adamuz

(clica sobre la imagen para ampliar)


IU agradece la confianza puesta en nuestra fuerza política en Adamuz, en esta ocasión hemos conseguido mejorar notablemente el resultado con respecto a las anteriores elecciones generales del año 2008. En el conjunto del estado IU ha conseguido unos magníficos resultados si tenemos en cuenta la injusta ley electoral y la escasa repercusión que nuestras propuestas tienen en los medios de comunicación tradicionales que están en manos de los mercados.
IU aspira a ser el referente de la izquierda en este país, en este sentido se ha manifestado Cayo Lara. La política aplicada por el PSOE en favor de aquellos que han provocado la crisis les ha pasado factura, sus políticas giradas a la derecha han puesto una alfombra al PP para que ocupe el parlamento de forma mayoritaria.
A partir de hoy mismo toca trabajar para que nuestras propuestas se escuchen en el parlamento y en calle y que sirvan para que la crisis no la paguen quienes no la han provocado, toca también trabajar para que IU obtenga una buena representación en el parlamento Andaluz.

Julio Anguita: existimos en la medida en que movilizamos.